Bienvenidos un día más a nuestros campamentos.

Aquí me tenéis para cotillearos lo que está pasando por aquí.

Los grupos de la quincena juvenil y la decena infantil pusieron rumbo al parque acuático, aunque el día parecía que estaba feo la verdad es que a media mañana el tiempo cambio y tuvieron un día estupendo, además de ahorrarse las colas en los toboganes. Los chicos lo pasaron en grande lanzándose por los toboganes, juntos o por separado, con y sin flotador. Por no hablaros de las risas que pasaron los más peques en la piscina de olas. Fue un día mágico y lleno de diversión, el regreso en bus lo pasaron recuperando energías durmiendo a pierna suelta.

Mientras tanto en la granja teníamos preparado el juego concurso “O aciertas o revienta”. Todos permanecían en sus puestos hasta que el presentador lanzaba una pregunta, quien corriese hasta el puesto y diese la respuesta correcta ganaría un punto para su equipo. Pero no todo iba a ser tan fácil… si la respuesta era equivocada un globo lleno de “algo” les explotaría en la cabeza. La verdad es que todos arriesgaron mucho por su grupo ya que pelearon todas las preguntas aún a riesgo de no acertar y acabar empapados. Yo creo que de hecho intentaron que les explotase encima jeje.

Por la tarde, como los chicos estaban cansados y no paraban de pedírnoslo les pusimos una sesión de cine de verano. Todos fueron con sus sacos hasta el taller donde se acomodaron y los que estaban cansadetes aprovecharon para echar una cabezadita y los que no disfrutaron de la película en un ambiente de lo más acogedor.

Como nos sobró poquito tiempo antes de ir a cumplir con nuestras obligaciones granjeras en el establo (ya sabéis que a última hora de la tarde todos los animales entran al establo para comer y que las vacas sean ordeñadas) realizamos unas dinámicas de grupo consistentes en distintos juegos que ayudan a que los chicos hagan piña.

Para la hora de cenar todos se reunieron nuevamente, aunque las veladas se realizaron de forma separada ya que el grupo de decena tenía que desvelar el misterio del amigo invisible. Tras 9 noches recibiendo mensajes de un anónimo por fin descubrirían quien era. También hubo tiempo para los sentimentalismos ya que se leyeron las cartas de despedida y grandes y pequeños se fundieron en un fuerte abrazo.

Mañana continuamos, un abrazo.

 

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