Ahora sí que sí, llegamos a la última noche de campamento para muchos y la nostalgia ya se respira en el ambiente. Han sido unos campamentos muy intensos para todos.
Pero nada de caras tristes! Hoy nos vamos a la piscina natural de agua de mar en el precioso pueblo pesquero de Tapia de Casariego. Allí no han faltado los saltos, juegos, carreras con los churros, juegos en el agua…
El grupo NARANJA y AMARILLO han pasado la mañana en el circuito de karting. Lo han pasado en grande y no han parado de animarse los unos a los otros. 
Los chicos del surfcamp en la playa han disfrutado de las maravillosas olas que nos ha brindado el mar para que los que terminan puedan dar los últimos coletazos.
A la hora de comer nos hemos reunido todos para comer el picnic juntos junto a la playa de Tapia. 
Por la tarde los JUVENILES se quedaron en la piscina y los INFANTILES bajaron a la playa para darse los últimos chapuzones y disfrutar también de las olas con las tablas de bodyboard.
Por la noche tocaba barbacoa al aire libre, los chicos se han reunido todos en círculos y han disfrutado de la que será para algunos su última noche juntos. 
Y llegó la Fiesta de Despedida, noche en la que el buzón de cartas está a reventar, las lágrimas corrían por las mejillas de prácticamente todo el campamentos. Era ese momento tan agridulce en el que estás feliz por todo lo vivido pero triste por ver que todo acaba. Es duro para todos, no sólo para los acampados. 
Queremos hacer una mención especial a Josu y Gerardo que os han acompañado durante varios años pero les toca crecer y pasar a ser todo unos hombretones.
Os dejamos nuestra carta de despedida;
“Que momento más difícil, que difícil tener que escribir sobre ese momento que no quieres que llegue, ese momento en el que sabes está gran aventura llega a su fín, ese momento en el que tienes que despedirte de la gran familia que hemos formado.
Pero bueno, ¿sabéis qué? Que antes de ponernos tristes mejor vamos a pensar en la cantidad de momentos magníficos que hemos vivido y que siempre recordaremos. Porque una cosa si es cierta, que nuestros recuerdos son nuestros y nos van a acompañar durante toda la vida. Recordaremos las bromas de la velada, las canciones en el comedor en las que parecía que el techo se nos caería encima, los bailes y cantares de la discoteca que a más de uno nos han dejado sin voz y las carreras de Dama y Banner detrás de las pelotas.
Visto así … pues va a ser verdad que merece la pena pasar por este pequeño momento triste si con ello nos llevamos la maleta cargada de tan buenos recuerdos, ¿verdad? No los perdáis porque las experiencias son uno de los tesoros más valiosos y este es de los gordos.
Pero no sólo eso, nos llevamos amigos, muchos amigos y de la máxima calidad. Sí, lo sabemos, es cierto que sólo nos hemos conocido durante una semana, incluso dos pero han sido 24 horas viviendo juntos, compartiendo alegrías y tristezas, sueños y ronquidos, desayunos y temtempies de medianoche; y todo eso suma, multiplica esas vivencias por mil.
Chicos no sabéis cuanto os vamos a echar de menos. Gracias y mil gracias por haceros y hacernos felices, por echarnos una mano siempre que lo hemos necesitado, por ser tan grandes compañeros, por disfrutar y participar tan activamente en las actividades que con todo el cariño os hemos organizado, pero sobre todo por ser tan especiales. Todos y cada uno de vosotros habéis sido necesarios para nosotros, para que este campamento fuese así, perfecto. No podemos imaginar este campamento sin vosotros, así que de verdad, mil gracias por dedicarnos unos días de vuestra vida.
Quedaros con este número, 354. 354 días son los días que quedan para volver a vernos, así que empezad a tachar días en el campamento que nuestro reencuentro está cada vez más cerca.
Un achuchón muy fuerte, os queremos!”