Afrontamos el último día de campamento con mucha ilusión a la vez que pena. Han sido unos días muy intensos y los chicos no quieren separarse de sus nuevos amigos.
Como hacía mucho sol hemos decidido ir a la playa para que los chicos pudiesen hacer bodyboard.

Como se ha levantado mucho viento finalmente hemos decidido comer en el 
merendero y regresar a la granja.

Los chicos han hecho juegos y manualidades.
Por último, han dado de comer a los animales y ordeñado a las vacas.


Por la noche ha llegado la hora de descubrir quien era el amigo invisible que le había estado mandando cartas durante todo el campamento. También han leído las cartas de despedida y como era de esperar muchos de los acampados han roto en lágrimas.

Que tengáis un feliz día!